sábado, 31 de diciembre de 2016

31.12.2016... Palabras finales...

Llega uno a este final de año y no sabe cómo, pero llega. Eso es lo importante. Si no estuviese escribiendo ahora estas últimas palabras, simplemente no hubiera llegado. Quiere decir que este simple hecho, de escribir, es haber llegado.

Cuando uno escribe se desahoga, pero también predica y dice aquello que de otra manera quedaría perdido y olvidado en mil pensamientos. 


“¡Escriba lo máximo que pueda! Escriba, escriba, escriba…hasta que los dedos no aguanten más ( en la vida es importante escribir bien) – le dice Antón Chéjov en una carta a María V. Kiseliova -. Escriba más, teniendo en cuenta no tanto el desarrollo intelectual de la masa como la circunstancia de que en un primer tiempo le devolverán una buena parte de sus escritos por el hecho de no ser conocida para la “pequeña prensa”. Pero no deje que le importunen. Incluso si le devuelven la mitad de sus escritos, entonces será de provecho. Y la vanidad… No la conozco, como usted, aunque hace tiempo que estoy acostumbrado.Escriba sobre diversos temas, cómicos y serios, buenos y malos… Haga cuentos, menudencias, chistes, agudezas, etcEscriba de una sentada, con total confianza en su pluma. Le hablo con honestidad, no de manera hipócrita: el ochenta por ciento de los editores de la “pequeña prensa” no son nada comparados con usted”.Antón Chejov, Moscú, 29 de septiembre de 1886

Estas son mis últimas palabras de este año. Es un privilegio terminar, sentir el Ser y tener la oportunidad de comenzar otro año más.




Termino el año con algún fracaso, es justo reconocerlo; termino con alguna lección aprendida, uno cree que lo sabía todo; también algún que otro éxito me acompaña, que es el de la vida, el de haber conocido a grandes personas en este año, que ya forman parte de mi, el haber sentido el calor de esos buenos amigos que siempre están a tiempo y el ir acompañado siempre de esa familia que no valoramos porque siempre tenemos al lado y que tampoco te deja caer. 
Pero termino el año. 

Hoy disfruté de unos momentos poéticos en Getafe, y sin duda ha sido la mejor de las despedidas del año. Pensaba que soy un privilegiado de esos que muchas veces se queja de lo inconsistente. 

Mañana será otro día y será un año nuevo. Si despertamos, siempre será una nueva oportunidad.

Hoy sólo quiero que aquellas personas que me importan, que no son muchas pero son unas cuantas, vivan su final de año con la alegría y paz suficiente como para comenzar el siguiente con fuerza. 

Yo, estaré... estaré siempre a su lado. 

Este frío día solo trae una palabra a mi mente: Felicidad. Felicidad la que deseo a todos vosotros, caminantes‬ de la vida para el próximo año 2017. 

Que vuestro camino se llene de buen hacer, de solidaridad, de salud y poesía. Que la Fuerza os acompañe y podamos sentirnos. 
Lo único bueno de ir llegando a los cincuenta es conocer que cuando unos vienen, no saben que tú ya has ido y vuelto.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Dice Oscar Wilde que...

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante."

jueves, 29 de diciembre de 2016

Contaminación Mental...

En estos días madrileños, de sol, frío y fin de año, nuestra capital está envuelta en una especie de contaminación que ha provocado, entre otras cosas, que se prohiba circular por sus calles con vehículos depende que matrícula. Hoy parece circulan los impares.

Como en todo, cualquier medida que se lleva a cabo por sorpresa, sin premeditación ni protocolos de actuación claros, aunque, como es el caso, se viera venir, genera una especie de queja que, más allá de las razones o no de cada uno para ello, tampoco aporta ninguna solución.

Que en Madrid existe contaminación, es un hecho. Que si no ponemos remedio, o las lluvias no lo impiden, habrá que buscar soluciones, es una realidad.

Que la contaminación es perjudicial para nuestra salud, es algo que incluso sin darnos cuenta -en el momento- está comprobado.

En los últimos años no suelo utilizar el coche en el día a día. Soy uno de esos privilegiados que opta por coger temprano el tren de cercanías hasta Atocha y luego, voluntariamente, camino hasta el despacho respirando esa polución de la que hablamos, pero disfrutando de la poesía que aporta el amanecer sobre el Parque de El Retiro. Es mi elección, es mi voluntad.

Y cuando el clima y el tráfico lo permite... bicicleta. Más sano, todavía. 

Entiendo que hay personas que, por su trabajo, no pueden prescindir del vehículo para sus desplazamientos por la ciudad.

Sabemos y conocemos, también, cómo la mayoría utilizan el coche hasta para moverse en distancias menores a 500 metros.

Son estos últimos, sinceramente, los más protestones.

¿No se han dado cuenta ustedes que cuanto más cómodos nos volvemos, más nos quejamos por todo?

Pues sí, soy de los que opinan que en las grandes ciudades hay que poner restricciones al tráfico y generar soluciones para la movilidad más limpia y sana. Irá en beneficio de todos nosotros y del de nuestros hijos.

Tengo la sensación que termino el año con una especie de contaminación mental que me cansa. No sé si me está afectando demasiado el NO2.



Me cansan muchas cosas, tantas más como otras me estimulan. Debería ser al revés pero así es.

Me cansó de ver sufrir a la gente buena; me canso de tanto vago, de tanto quejica que no aporta nada a la sociedad.

Me canso de comprobar lo insolidarios que somos; de tanto geta que vive o quiere vivir a costa del trabajo de los demás. 

Estoy cansado de tanto idiota que idiotiza a los demás.

Cansado de que me digan lo que es mejor o peor para unos o para otros.

Me canso de que ya no se pueda confiar prácticamente en nadie, cada uno va a su bola e interés.

Me cansan los pelotas, esos incapaces de decir lo que piensan por miedo al qué dirán.

Me cansa la afición a tener más y más sin pararnos a pensar que todo nos sobra.

Me cansan aquellos que prejuzgan a los demás pero luego no admiten una crítica del resto o esos que, para tapar sus vergüenzas, culpan a otros.

Me cansa que la buena gente, los honestos y honrados, tengan que superar más obstáculos para conseguir cumplir sus objetivos que los caraduras.

Me he cansado de aquellos que se ríen de los que menos tienen y ellos se las dan de listos por haber nacido, únicamente, con más oportunidades que el resto.

Me canso de los cansinos y plastas.

Termina el año y uno va dejando por aquí sus últimos vómitos y últimas palabras de este 2016. Tal vez sea por eso que quiera, también, limpiar mi mente contaminada para así comenzar el año con la máxima serenidad, tranquilidad y poesía.

A veces pienso que sería mejor estarse quieto, sin hacer nada, para no llevarte tantos desengaños o no fracasar. Pero no va conmigo. Me he dado cuenta que todo cuesta muchísimo, que no hay éxito sin fracaso y que mi corazón se pararía si mi mente y mi cuerpo dejaran de moverse, de enredar.

Creo que seguiré fracasando, seguiré llevándome desengaños, continuaré enfadándome conmigo mismo y exigiéndome a la vez mucho más.

Para estar preparado, nada como asumir nuestra contaminación mental, buscar un tiempo para encontrarnos con nosotros mismos, echarnos la bronca, buscarnos y es la mejor limpieza no sólo de la mente sino del alma.

La mente, nuestra actitud, son capaces de hacer que nuestra vida cambie. 

De los errores se aprende, el sufrimiento te hace más fuerte y de las adversidades se coge impulso.

Vamos cerrando el año, digo, vamos dejando palabras, vayamos descontaminando la mente.

Feliz 2017...


Qué cierto es que las cosas que quieren arreglarse terminan por arreglarse. Si no hay voluntad no hay arreglo.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Dice J. M. Esquirol que...

"Quien no sea capaz de descubrir lo sorprendente y lo bello en sus entornos habituales, tampoco será capaz de vislumbrarlo en lejanas tierras."

lunes, 26 de diciembre de 2016

26.12.2016...

No ha dejado de dolerme la cabeza en todo el día. Tengo la sensación de que me dolía incluso mientras dormía. Tal vez pensar demasiado.

Las cosas que no tienen solución de nada sirve pensarlas. Pero cada uno tiene sus formas de ser. Hay quién le da igual todo y luego estamos aquellos que le damos vueltas a todo.

No me gusta que por mis errores indirectos otros sufran consecuencias colaterales.

La tarde la he pasado entre lecturas y música clásica. Ni centrado en las lecturas ni en la música.

Tal vez demasiado inquieto porque amanezca mañana y avancemos en la última semana del año.

Un amigo me decía esta mañana algo así: "Tú eres ecuánime con lo cual no debes preocuparte de más."

Y es cierto, siempre lo he sido. He sido justo pero la justicia, también, llega a ser injusta con los justos.

Y como también me han dicho esta mañana, lo importante, al fin y al cabo, es cómo actúa uno mismo en conciencia, el resto se repara, la conciencia no.

Dice Ana Frank que...

"Toda persona tiene dentro de él algo bueno. La noticia es que usted no sabe lo grande que puede ser. Cuando se puede amar, ¡Cuánto se puede lograr!" 

domingo, 25 de diciembre de 2016

25.12.2016... El Desengaño...

Domingo de navidad, domingo final de semana y último domingo de este año 2016. Domingo particularmente tranquilo, tras esa noche de ayer en la que el tradicional encuentro familiar llena de sentido estas fechas.

Domingo reflexivo.

La semana que termina ha resultado poco agradecida, difícil, extraña. Son únicamente esos momentos poéticos, los que han distinguido escasos espacios de tiempo para combatir esos otros atrapados en cuestiones sin sentido.

Escribía por aquí, no hace mucho, que la confianza en la vida se gana a base de mucho esfuerzo y se pierde en un solo instante estúpido; decía, también, que el valor de una persona está en la confianza que genera a los demás.



Hay personas que se dedican, unos de manera consciente otros inconscientemente, a jugar con la confianza, lealtades y compromisos de los demás.

No le dan importancia a nada y les da exactamente igual las consecuencias que provocan sus actos.

Se esconden en falsas ignorancias, en caretas de bondad, para eludir la responsabilidad de sus actos. Es más, buscan culpables de lo que ellos mismos han provocado para eludir su culpa.
"El que dice una MENTIRA no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera." (Alexander Pope)
El engaño sólo tiene un significado: hacer creer a alguien por medio de palabras, acciones, etc., lo que no es verdad, u obtener un beneficio de alguien aparentando o haciéndole creer algo que no es verdad.

Engañar a un amigo tiene dos significados a cuál más grave: el del engaño y el de la deslealtad.

Coger lo que no es tuyo tiene un nombre.

Coger lo que no es tuyo abusando de la confianza que otros depositan en ti, tiene dos nombres bien conocidos por todos.

A día de hoy, todavía me cuesta asumir como reales ciertos hechos. Son de tal magnitud y disparate que ni en una película de Berlanga podrían entenderse.

Lo mejor que uno puede dar en la vida es ser ejemplo de sí mismo. Es lo que quedará a sus hijos, la huella que quedará en el camino.

En días como hoy mis reflexiones me atormentan. Me gustaría ser menos reflexivo y no pensar tanto como pienso.

De los errores se aprende, pero yo ya estoy un poco harto de aprender.

Jamás he hecho daño a nadie, en mi vida sólo he tratado de ayudar en lo que puedo a los demás. Confío en las personas porque creo en las personas. Siempre ha sido mi credo. Soy leal hasta lo insospechado con aquellas personas que confían en mi. Tanto es así que a veces supedito esa lealtad a mi interés personal.

A cambio, de vez en cuando, cada cierto tiempo, recibo el brutal desengaño, ese aviso que te golpea como un martillo sobre tu cabeza rompiendo el camino y reafirmando tus equivocaciones.
"La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces." François de La Rochefoucauld
Con los desengaños no se resiente la vida de uno, que sigue, ni siquiera el bolsillo, que con más trabajo y tesón se recupera; con los desengaños se resiente el corazón y el alma. Ese dolor que queda, ese dolor que es, ese dolor que perdura en el tiempo.

No es fácil corregir un desengaño, no es fácil demostrar lo indemostrable.

Tratar de buscar el significado, el porqué de que alguien haga determinadas cosas, no sólo es una tarea ardua y difícil, sino que puede convertirse en una carga mental de difícil expresión.

Estamos programados para sobrevivir, pero no a costa de los demás. Cuando estamos ante una necesidad vital debemos pedir ayuda y nunca vulnerar ese espacio esencial e irrecuperable que existe entre lo propio y lo ajeno.

Dar un paso atrás cuando se decide traspasar el umbral de lo éticamente correcto es complicadísimo.

Sé que no es la mejor manera de terminar una semana. Ni lo es ni creo que uno merece tener que estar envuelto en pensamientos y reflexiones así. Pero, como dice un amigo, la vida sigue y todos seguimos caminando, el que quiere apartarse del camino por culpa de sus actos o malas decisiones, lo hace voluntariamente.

Hoy es 25 de diciembre, siento una gran pena por ciertas cosas, pero mañana amanecerá. De nada valen los discursos, lo que valen son los hechos.

No sé en dónde anotaba esta mañana estos versos...

Es invierno
aunque las hojas caigan
aunque el viento debilite las sombras
aunque la oscuridad envuelva sueños
encenderá la primavera
a la vuelta de la esquina
el renacer de la vida
el camino de ida
que sigue.

Y así... termino el día.
Ten muy claro que las situaciones adversas se solucionan con templanza y caminando el tramo más despacio. ‬Si corres, en vez de saltar puedes tropezar y caer.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Dice Nietzsche que...

"No quiero muchos honores, ni grandes tesoros, eso inflama el bazo. Pero mal se duerme sin un buen nombre y sin un pequeño tesoro."

viernes, 23 de diciembre de 2016

jueves, 22 de diciembre de 2016

22.12.2016... pre Navidad!!!

Son días estos particularmente extraños. 

Para cada uno lo son de una manera y cada uno los siente a la suya. Hoy, por ejemplo, miles habrán estado pendientes de la lotería pensando e ilusionados en ser millonarios y con ello encontrar la felicidad que buscan; otros pendientes de si les llamaban para un trabajo que no encuentran por más que buscan; algunos festejando las fechas navideñas entre viandas y alcoholes; pero otros tirados en la calle y mientras unos, simplemente, respiran y viven lo más poéticamente posible. 

Entre viajes poéticos y lluviosos, algunos no damos a vasto estos días, tratando de apagar fuegos absurdos provocados por aquellos que no tienen que hacer en su vida más que entorpecer la existencia de los demás. Es lo que nos toca mientras sigo reflexionando en lo mucho que merecen unos y lo poco que consiguen aquellos que lo merecen en verdad.



Pero así pasamos estas fechas, como todos los años, como un suspiro calmado, acercándonos ligeros a la navidad, mientras superamos el solsticio de invierno con la misma rapidez acompasada del tiempo que va al que queda. 

Los catarros te apelmazan, de tal manera, que todo lo que ocurre a tú alrededor es como una nebulosa catódica llena de burbujas de espasmos. 

Simplemente, mientras decido perderme en ese Nietzsche, que es lo que leo en esta época, me apetecía dejarme caer por aquí y tontear con mis reflexiones.

Y mañana... el GADU dirá. 

Hoy sí, ya puedo desear a todos los que me leen, a todas las personas que significan algo para mi y forman parte de mi vida, a los que me quieren y a los que no...

FELIZ NAVIDAD!!!

Dice Aristóteles que...

"El que huye de todo o tiene miedo y no resiste a nada se vuelve cobarde, en tanto que aquel otro que no teme a nada y va al encuentro de todo, se torna temerario."

lunes, 19 de diciembre de 2016

El optimismo siempre genera la motivación necesaria para levantar cada día pensando que el esfuerzo merecerá la pena.

domingo, 18 de diciembre de 2016

18.12.2016... Reflexiones Personales XII.

Lo caótico de esta semana no sé si he sido yo o la propia semana. Tampoco sé si he sido yo el responsable de conseguir que se una un estado personal de caos, con una semana caótica y llena de eventos, compromisos y actos poco saludables.

No sé si decir que tengo la sensación que todos los años, a estas alturas, cuando parece se acerca el final del fechado, una semana siempre queda marcada por el cataclismo del desorden y los avisos. 

Si releo el año pasado, por estas fechas, tal vez coincida. Pero no lo pienso hacer. 

El caso es que llego al domingo, por fin sentado y con la mente en un intento de paz, meditación y reflexión, deshaciendo los desequilibrios provocados por una semana llena de tensiones, despropósitos, desajustes, comidas y cenas en las que el exceso ha provocado, entre otras cosas, un estado de cansancio, y nada de ejercicio físico para equilibrar. Esas semanas en las que finalizas, mientras analizas, gritando ese '¡ya basta!' de tanto ir y venir, de tanto mal hábito.



Para ser domingo, final de semana, no tengo muchas ganas de garabatear palabras por aquí. Tal vez me apetezca más aprovechar este momento perdiendo la mirada, por ejemplo, en un cuadro como el que aquí aporto, mientras la música y los pensamientos me acompañan.

¿Qué te transmite un cuadro, una pintura? Una pintura no deja de ser más que un poema, unos versos representados en un lienzo. 
Paz, emoción, ternura, equilibrio.
Pensar en cómo se sentía esa persona mientras cogía sus pinceles para pintar o escribir el poema. Cómo es capaz de transmitir, de pellizcar en el que contempla, absorto, o lee.

Leemos para Ser, leemos para aprender. Visualizamos el arte para perdernos en esos otros mundos que nos provoca el artista, el poeta.

Cada día es una experiencia y cada día es capaz de hacerte sorprender. Alguno de los hechos acaecidos esta semana, me han llevado a reflexionar sobre la confianza. 

Creo que nunca aprenderé a no confiar. Seré confiado siempre y eso, que conocen los demás, me lleva a cometer errores que luego me desestabilizan o rompen el equilibrio.

La confianza en la vida se gana a base de esfuerzo y mucho trabajo, se pierde con la estupidez de un momento.

El valor de una persona está en la confianza que genera a los demás.

Me ha ocurrido con pocas personas, no más de los dedos de una mano. Pero me ha ocurrido y, uno tras otro, cuando no debería ocurrir más, vuelve a suceder. Aparece el que aprovechando situaciones de teórica amistad, el buen hacer de los demás, busca, escondido en falsas caretas de honestidad, el interés particular por encima del interés general. Cae en el engaño y la falsedad, sin saber o comprender que tarde o temprano, todo se descubrirá y lo que pierde es mucho más de lo que gana.

Tenía ganas de concluir esta semana. De verdad. La concluyo con un catarro y algo cansado. La concluyo entre tristezas personales y fortalecimiento de esos proyectos que alguno pretende hacer caer con sus irresponsables actuaciones.

Mis proyectos, o caen por mi culpa o no caen. No permito que los errores de una persona terminen con los sueños de un grupo.

Adelante. Nos enfrentaremos a una semana potente en la que arreglaré los desaliños provocados por delincuentes emocionales, por mentirosos compulsivos, que no llegarán jamás a nada en su vida porque no saben que en este largo camino, lo primero de todo, lo esencial, es mejorar día a día en virtudes como la lealtad y la confianza.

Seguimos caminando.

Dice Martin Buber que...

“El deseo mismo cambia cuando pasa de la imagen soñada a la imagen aparecida. Todo medio es un obstáculo. Sólo cuando todos los medios están abolidos, se produce el encuentro.”

sábado, 17 de diciembre de 2016

El mayor error que puede cometer uno es no ocuparse de sus cosas y confiar en los demás. Lo de uno es de uno y nunca será de los demás. 

viernes, 16 de diciembre de 2016

16.12.2016... Los pobres.

Tengo la manía de prestar más atención a las noticias sociales, solidarias y humanas que al resto. Es como si cada día necesitase un impacto para recordarme de dónde vengo y que podemos dar más, que podemos ser más humanos y solidarios con los que tenemos alrededor.

Desgraciadamente no hace falta rebuscar mucho. Día sí, día también, hay una o varias informaciones que impactan y ponen los pelos de punta.  Las noticias sobre esa pobreza extrema que acompaña a muchos españoles practicamente son diarias.

Hace unas semanas, sin ir más lejos, leía que una anciana de 81 años fallecía en Reus al incendiarse su casa. La mujer vivía sola, tenía la luz cortada desde hacía un par de meses y utilizaba velas para iluminarse. Parece ser que este fue el motivo del incendio.

Lo primero que me viene a la cabeza, con cierta rabia, es que cómo se puede cortar la luz a una persona y, más en concreto, a una persona mayor, porque no tenga dinero para pagarla.

Hace poco unos hombres que vivían dentro de una furgoneta murieron por inhalar aire contaminado por la estufa que les calentaba en estas noches de frío.

La pobreza existe y no hace falta ir mucho más allá de nuestras fronteras para tocarla. Existe aquí, cerca de cada uno de nosotros, al lado.



Parece que hablar de la pobreza, sobre todo en fechas como estas, es, para algunos, hacer demagogia así que lo mejor, para la gran mayoría, es mirar hacia otro lado, como siempre.

Más de 13,3 millones de españoles, un 28,6% de la población, se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social y, de ellos, unos tres millones y medio permanecen en una situación severa con unos ingresos que no superan los 4.500 euros al año, unos 330 euros al mes.

España es el tercer país europeo donde más ha aumentado el riesgo de pobreza y exclusión social, después de Grecia y Chipre, con un incremento de 4,8 puntos entre 2008 y 2015. Esto significa que mientras el 23,8% de la población española era vulnerable entonces, el año pasado el 28,6% de los españoles estaban en riesgo de pobreza y exclusión.

Según la encuesta publicada por Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea, con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza (17 de octubre), estos datos contrastan con la media registrada en el último año en toda la UE, que recuperó niveles anteriores a la crisis.

Uno de cada cinco españoles estaba en riesgo de ser pobre energético.

¿Qué es un hogar en pobreza energética? Según la ACA, es "la incapacidad de un hogar de satisfacer una cantidad mínima de servicios de la energía para sus necesidades básicas, como mantener la vivienda en unas condiciones de climatización adecuadas para la salud (de 18 a 21 grados en invierno y 25 en verano, según los criterios de la Organización Mundial de la Salud)". Pero medir esa incapacidad es uno de los retos a los que se enfrenta este fenómeno. No poder pagar los recibos de los suministros básicos solo es una cara más de la pobreza que sufren las familias más afectadas y empobrecidas por la crisis económica.

¿Qué hacemos ante las desgracias de los demás, de nuestros vecinos? Yo tengo la respuesta, yo mismo lo he hecho a veces: mirar hacia otro lado, darnos la vuelta y seguir caminando.

Es cierto que muchos de nosotros colaboramos con ONG's que trabajan para erradicar la pobreza en el mundo, que 'apadrinamos' niños con el ánimo de saciar nuestra vena solidaria y enseñar las fotos que nos mandan, año a año, de cómo gracias a esos pocos euros un niño va creciendo y educándose allá donde mal vive.

Alguna vez, incluso, casi siempre cuando vamos acompañados de alguien y nos interesa sorprender con nuestro inmenso corazón, damos unas monedas a ese pobre indigente que, zarrapastroso y sucio, pide por la calle; cuando vamos solos evitamos y ni siquiera le miramos.

Pero están ahí. La pobreza existe. Por mucho que miremos hacia otro lado, está y no hay que irse a África para encontrarla.

Vivimos una sociedad individualista, en la que cada uno vamos a nuestro aire y nos preocupa bien poco los problemas de los demás.

En muchas ocasiones he dejado escrito por aquí mi amistad con el liberalismo social. Ni creo, ni defiendo, el liberalismo clásico que representa el más puro individualismo. 

He conocido, he tenido como compañeros a personas que, incluso a día de hoy, llevan por bandera su defensa de las ideas liberalistas. Como he conocido de cerca a estas personas, como he convivido y sufrido de sus constantes tics, puedo afirmar no sólo que no 'han ido' ni van conmigo sus proyectos e ideas - a la vista está-, es que ni creo que ellos mismos sean consecuentes con lo que predican.

El liberalismo social surgió en Europa a finales del siglo XIX como respuesta a la visión individualista del liberalismo clásico y en contraposición a los movimientos socialistas surgidos en la Revolución industrial. Es el más remoto antepasado del social liberalismo, del liberalismo progresista y de las corrientes socialdemócratas del liberalismo.

Supone superar el individualismo atomístico del viejo liberalismo dando pie en favor de la sociedad. Y por otro lado, propugna una intervención del Estado en el campo de lo social.

Es una visión solidaria de la sociedad, una relación permanente y continua entre los individuos que forman parte de una sociedad denotando la dependencia entre ellos. Derivando a un concepto de justicia, actuando de forma natural y generando que todos los individuos cumplan con lo que le deben a la sociedad.

El problema de nuestros semejantes es nuestro problema. Nadie debería dar la espalda,  a personas que viven en extrema necesidad o en riesgo de caer en ella.

La dignidad de las personas debería estar por encima de todo. 

Son fechas en las que el consumismo nos atrapa, en la que la gran mayoría llenamos las mesas de nuestras casas con viandas que superan lo necesario. ¿Cuánta comida desperdiciamos y tiramos?

¿Cuánto ansiamos lo innecesario cuando otros que necesitan no tienen nada?

No sé por qué pero a veces deberíamos reflexionar sobre estas cuestiones.

Dice el Talmud que...

"Cuando el sabio se enoja, deja de ser sabio" 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

14.12.2016... Desconexiones mentales...

Esta mañana, en una de esas reuniones de ambiente académico y sabio, mientras discutían, por enésima vez, sobre las nuevas leyes de aplicación a la administración pública, como son la 39 y 40/2015, he tenido uno de esos momentos de desconexión mental, que no de aburrimiento, y mi cabeza se ha perdido en lo literario.

Ha sido como una sensación somnolienta, posiblemente fruto del desajuste mental de estos días. Ha sido como una huida involuntaria hacia lo que verdaderamente me aporta paz.


Es cierto que cuando existe un problema, de nada vale estar dándole vueltas y vueltas. Lo mejor es enfrentarte a él con valentía e intentar resolverlo lo más rápidamente posible, en caso contrario terminará por enquistarse.

Me preguntaba ¿por qué en los últimos tiempos las biografías y los diarios personales, de ámbito literario o no, interesan tanto? ¿Por qué nos gusta escudriñar en las vidas de los demás? 

Escribía hace poco, el poeta y periodista, Antonio Lucas, ante la publicación de los diarios completos de Sylvia Plath, que "No creo que un diario sea lo más parecido a una autobiografía, pero entiendo que sí puede ser lo más ceñido a la vida del que escribe en el momento en que la escribe. No sé si encierra su verdad, pero sí parte de sus asombros y sus desengaños, de sus dudas y sus certezas. Eso seguro." 

La razón de leer los diarios de un escritor, o artista, no es otra que la de sentirte ese escritor o artista que ni eres ni llegarás nunca a ser.

Uno, de vez en cuando, al encontrar alguno de sus versos mínimamente bello, o alguno de sus textos más leído que lo de costumbre, se siente lo que no es: escritor. 

El otro día, por ejemplo, Iván Gonzalez, editor en la revista Wall Street International, me escribía un mail comunicándome que mi último artículo publicado en la revista el 2 de diciembre,  "se había colado entre los más vistos de la semana en todos los idiomas". El artículo, curiosamente, no era, como en otras ocasiones, sobre motivación o coaching, sino que era algo más literario y estaba extraído de alguna página de estos diarios míos que dejo colgados por aquí: ¿Sólo los poetas aman? 

Uno, cuando en momentos así, como los de esta mañana, en los que escuchas hablar y hablar a otros, en los que los problemas parece se amontonan uno tras otro sobre la mesa como si fueran esos libros que vas amontonando, en la mesilla, a la espera de ser devorados, piensa en aquello que menos le consume la vida, que le enriquece de sobra y así, en días así, puede llegar a creer que lo malo no existe, que es fruto de la imaginación y que vivimos en un mundo lleno de humanidad, bondad y solidaridad.

La mente, si no vomita, te puede hacer un esclavo en la vida.

Dice Kafka que...

"No es necesario que salgas de casa. Quédate a tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera solamente. Ni siquiera esperes, quédate completamente solo y en silencio. El mundo llegará a ti para hacerse desenmascarar, no puede dejar de hacerlo, se prosternará extático a tus pies." 

lunes, 12 de diciembre de 2016

Dice la sabiduría Judía que...

"Debes apreciar toda crítica y reprimenda y despreciar cada alabanza y halago. La crítica provoca esmero y esfuerzo. De la adulación surgen el error y la pereza".

domingo, 11 de diciembre de 2016

11.12.2016... Minaya Existe.

Terminamos la semana llegado de Minaya

Ya en el sillón, repasando los más y los menos de los próximos días, con la sensación de haber dejado el otoño sobre aquellos campos neblinosos, con ese olor a humo de leña, que penetra y se impregna en la ropa cuál perfume poético que te acompaña durante varios días, hasta que vuelves a despertar con esas prisas que ni siquiera te permite pensar en el presente.

En mi cuaderno, nuevamente, dos o tres hojas recogidas en el patio; esas que demuestran que el color de los años, más allá de las canas, va suavizando el carácter y llenando de poesía los días. 




Vuelves suspirando versos y sabiendo, también, que nadie entiende muy bien tu estado de felicidad, tu amor por este lugar al que muchos de los de allí renuncian porque, posiblemente, ya no les queda nada más que algún nicho que visitar de vez en cuando. Es difícil entender que la dicha de la vida está en los campos, en los pueblos. Es difícil sacudirse la caspa de las ciudades, las comodidades, los vértigos, esos trajes y corbatas apretados para despertar, salir a la calle envuelto en una niebla densa, con un frío de esos que penetran en cada uno de los huesos del cuerpo y respirar sin ver un alma por las calles, avistar algún tractor a lo lejos o, simplemente, el ladrido de algún perro que ha quedado perplejo al verte. Pero miras al cielo o echas la vista a dónde te llegue, respiras y llenas los pulmones de un aire tan limpio que hasta te duele. Ese es uno de los muchos momentos que lo merecen.

Has apostado por seguir, porque perdure la raíz, por ir construyendo ese tu rincón, tus escaleras al cielo o al infierno; ese lugar al que volver siempre, en el que perderte por sus calles casi desiertas o esconderte de todo lo mundano, material, que te va persiguiendo y perforando la mente en el día a día.

Minaya, es verdad, va siendo uno más de esos pueblos de España que van conformando la España vacía. ¿A quién culpar? A todos, a los unos y a los otros.  La despoblación rural comenzó a mediados del siglo pasado por una falta contundente de políticas basadas en el localismo, como sí ocurrió en el resto de Europa. Había que poblar ciudades, había que consumir en las ciudades y, para ello, ir despoblando esos miles de pueblos maravillosos de España. 

Pero somos nosostros, los de allí, también, los culpables. Culpables por no haber sabido o querido poner en valor lo nuestro. Minaya no es el pueblo más bello del mundo, lo sé, pero es el pueblo. Minaya está ubicado en un lugar realmente estratégico. Minaya pilla a un paso de la capital, Madrid, y a otro de tres ciudades marítimas, Valencia, Alicante y Murcia, por no decir a un paseo de la capital de provincia, Albacete. ¿Qué ha ocurrido para que no haya habido oportunidades, ideas, proyectos, que hayan tratado de frenar la marcha de muchos jóvenes? Sé que no es un mal específico, es un mal generalizado en la España rural pero sé, también, que no todos los lugares son lo mismo.

Creo que estamos a tiempo de poner más en valor Minaya, de sentir y trasladar que no hay un lugar más maravilloso para estar que este rincón manchego en el que todavía, a duras penas, muchos aguantan y sobreviven como valientes ajenos a todos aquellos que marchan y no vuelven.

No hace tantos años, lo recuerdo perfectamente, el día a día de Minaya era un ir y venir de personas de un lado a otro: se trabajaba, se vivía, se consumía, se divertía.

Quedan pocos comercios, quedan pocos bares, quedan pocas gentes con el ánimo de emprender, de concienciar, de apostar por lo suyo. Pero todavía quedan unos cuantos. Mientras quede uno solo habrá vida y posibilidades.

Minaya Existe.

Leía hoy, en el suplemento del periódico El Mundo un artículo que me ha emocionado. El artículo se titula 'Las Manos y Rostros del Azafrán Premium' y lo firma Ángela Castillo. Comienza así: "En un pueblo de Albacete de sólo 2.000 habitantes (yo diría que menos) se cultiva la flor lila más preciada de España. Tiene sello gourmet gracias a la experiencia y entrega de una familia de productores."


El pueblo del que hablan en el artículo es Minaya, nuestro Minaya. El azafrán con sello gourmet, uno de los mejores de España y del mundo, es 'Molineta de Minaya'. Exportan a Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica, Nueva Zelanda, Estados Unidos o Dubai entre otros lugares del mundo.

Y ahí, en el artículo, aparecen  algunos de los mondadores  del azafrán de La Molineta. Todos entrados en edad, pero que guardan con añoranza sus recuerdos y momentos, de su vida, de su pueblo, y prefieren echar una mano repleta de mimo al tiempo que engalanan su presente.


Estoy seguro que muchos de mis paisanos no conocían de algo así.

Sé que me pongo muy empalagoso con mi pueblo, sobre todo cuando paso por allí unos días. Pido disculpas pero, ¿por qué no poner más en valor lo nuestro?. Todos somos ciudadanos del mundo pero, no debemos olvidar nunca nuestra raíz. 

Y sí, claro que sí, Minaya Existe.

Las cosas se consiguen de tres maneras: con perseverancia, paciencia y esfuerzo. Quien diga lo contrario es mentira.

sábado, 10 de diciembre de 2016

10.12.2016... Poética Minaya.


Ha anochecido este sábado en Minaya. Parece mentira cómo, en esta época del año, la noche se nos viene encima sin pretenderlo ni desearlo.

No hace más de una hora recorría estos campos mientra el sol volvía a ponerse dejándome contemplar, una vez más, la belleza de sus cielos.

Y todo lo especial está en los pensamientos que te producen momentos así.




Ahora, mientras escucho música, ya acoplado en mi rincón, me doy cuenta de la nítida hermosura que desprende la vida si la miramos con el ojo adecuado.

Hay músicas que te envuelven de tal manera que preferirías no acabasen nunca. Son esas notas que te hacen perder en mil pensamientos poéticos, en divinidades, en ese éxtasis vital que te hace reencontrar con tu verdadera filosofía de vida, que es esa paz y quietud que sólo tu sabes dónde se encuentra.

Me pasa en muy pocos lugares, con muy pocas personas y con muy pocos artistas. De vez en cuando, enfundado en unos de esos cascos que no permiten ni un solo ruido externo, en mi sillón, mientras miro ese cielo por la ventana, me pierdo mientras Roberto Caccipaglia golpea con suavidad el teclado de su piano produciendo una composición poética de notas perfumadas en versos de silencio. Y ahí me encuentro.

En ese momento soy incapaz de ver, de leer; soy incapaz casi de pensar, aunque todos los pensamientos se agolpen en este pequeño cerebro mío. Es en este instante, en el que desde este sillón mi mente recorre otra vez esos campos, abraza las nubes o siente esa tierna mirada sin que me vea.

He llegado a desprenderme de mi mismo, como lo hago en estos cuadernos en los que voy desnudando ideas, reflexiones y pensamientos, clasificándolos y disponiéndolos para que vuelen en esa libertad que sólo la palabra provoca.

Me niego a que nadie trate de borrarme momentos así. Tampoco soy nadie yo para borrar los momentos de felicidad de otros.

Adquirir tiempos así es adquirir el más preciado tesoro.

Lo presente es lo que tenemos y lo que dejamos pasar no vuelve.

Esta mañana Minaya amanecía entre nieblas, dejando poco a poco que el sol penetrase en su interior, sin prisa, pero de manera intensa.

Cuándo algo se vive de manera intensa queda prolongado en un tiempo mayor del que tarda en suceder.

Disfrutar de la vida es vivir el presente.

Respirar este olor, pisotear estos campos, contemplar el sol que se escapa inmenso, poético y sentir esa cálida y verde mirada desde la lejana cercanía.




Para qué más…

Dice el Rikud Jadash que...


"Aún si está oscuro aclarará, y te enseñará a ver los detalles a través del corazón. Toma todo como un gran regalo, y como una lección "

jueves, 8 de diciembre de 2016

Dice T. S. Eliot que...

"y todo irá bien
y de todas maneras todo irá bien
cuando lenguas de llama se entrelacen
en coronado nudo de fuego
y el fuego y la rosa sean uno."

miércoles, 7 de diciembre de 2016

07.12.2016... Hablemos de Chema Rodrigo

Cuando uno llega a su cuaderno, lo abre y comienza a escribir sobre su día a día, sobre ese caminar del que van quedando los posos imborrables, los versos alcanzables y las piedras que vas apartando del camino, en ocasiones se ve deslumbrado por la extrema pureza de sus páginas en blanco. Es en ese momento en el que decides que sólo el peso de los años, los kilómetros recorridos, las caídas y las heridas, son suficiente experiencia como para encontrarte con lo que verdaderamente te produce placer: la poesía, la fotografía, la filosofía, la pintura... el arte en general.

Ese placer que te provoca sentir la emoción en unos versos del poeta poco conocido, encontrar la imagen que tú mismo hubieras fotografiado, releer esos textos sabios, escritos miles de años atrás, que te hacen reflexionar tanto o más como esos otros que nos escriben ahora; sorprenderte con el encuentro frente un cuadro de uno de esos artistas, para ti hasta ese instante desconocido, que te provoca, al contemplar su obra, tal emoción que quisieras 'robarlo' para que te acompañe el resto de tu vida.

Por eso hoy, en este miércoles, no pienso escribir de lo absurdo que nos rodea en nuestro día a día. Hoy quiero escribir de esos versos de arte que afloran por ahí, esa poesía  es lo que llega a producir, también, un artista, un creador, un pintor como José María Rodrigo, Chema Rodrigo.

Chema Rodrigo, al que conocí hace poco tiempo, es un poeta, un creador, un artista capaz de reflejar en un cuadro la realidad de lo que ve.

Chema Rodrigo es un pintor atípico, rebelde. Un pintor que descubre su don, o capacidades intuitivas, en el mundo de la pintura de forma tardía. Es como ese escritor que no deja de emborronar cuadernos con palabras y ya en la madurez de su vida, es cuando, sin pretenderlo, descubre que a ese maestro que es sin saber, y comienza a vomitar sobre el lienzo todo su arte.

Chema Rodrigo es un pintor, diría, hiperrealista; un pintor que es capaz de provocar en un lienzo, con sus pinceles, la sensación de que aquello que ves confunde el pixel con la pintura. Es capaz de provocarte la necesidad de tocar con tu mano la poesía de un cuerpo desnudo, la ternura de la vejez o el bullicio urbano.


Chema comenzó retratando personas y siendo capaz de fotografiar en pintura a sus modelos, de tal manera que nos cuesta distinguir, como ya he comentado, si lo que estamos contemplando se trata de una fotografía o una pintura.

Decidió presentarse al 50 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura, organizado por la Asociación Española de Pintores y Escultores, que preside mi buen amigo, también, José Gabriel Astudillo López, y quedó Finalista con una obra en la que la mirada de la Reina de España, Doña Sofía, cobra un protagonismo especial.


Conocí a Chema Rodigo en su taller. Pude sentir el proceso de su obra y descubrir la esencia de un artista como es él, pero también, indiscutiblemente, la excelencia de la persona.

El hiperrealismo, como todos conocemos, es la tendencia realista más absoluta de la historia. Es una representación fiel de lo que se ve. 

Surgió en Estados Unidos a finales de los años 1960 y propone reproducir la realidad con más fidelidad y objetividad que la fotografía. A veces se confunde con el fotorrealismo que es menos radical.

Los artistas hiperrealistas consiguen con la pintura al óleo o la escultura, el mismo detallismo y encuadre que ofrece la fotografía. 


En América del Norte, por ejemplo, donde el pop art había calado profundamente, el hiperrealismo trabajaba reproduciendo en pintura objetos de consumo o imágenes publicitarias. 

En Europa, en cambio, el hiperrealismo no suele tener connotaciones del pop art y se impregna de un lirismo casi surrealista. Como ejemplo pondría la obra de Antonio López como exponente más genial de esta versión del hiperrealismo, pero hay muchos más.

Las técnicas más habituales con las que trabajan los pintores hiperrealistas son el óleo y la pintura acrílica, aunque no son las únicas, pues también se emplean acuarelas, aerografía, rotuladores…

Chema Rodrigo es un hiperrealista en alza, emergente, que sin duda, nos hará disfrutar de su obra en los próximos meses.


Actualmente Chema Rodrígo da clases de pintura en el municipio de Valdemoro, dónde reside y, además de la producción de su obra, realiza retratos de encargo.



En breve tendremos noticias de sus exposiciones en las que podremos comprobar la esencia y evolución de su obra.